Más de 300 vecinos protestan frente a la Subdelegación del Gobierno contra el derribo de 60 casas centenarias en primera línea previsto el 15 de septiembre.
Setenta negocios registran una petición para exigir al Ejecutivo local que cambie la ordenanza que, según el alcalde, se propone evitar la "privatización" del espacio público.
Senegaleses y malienses, que llegaron en patera a Canarias y fueron distribuidos en la Península hace un año, se concentraron en la plaza de la Constitución.